El movimiento de la dirigente inicia el proceso para la convocatoria de elecciones
Beatriz Álvarez, la presidenta de la Liga F desde que el torneó adquirió la categoría de profesional en la temporada 2022-2023, ha dimitido este lunes como la máxima dirigente de la patronal, según un breve comunicado colgado en la web del organismo. Con el movimiento, la asturiana inicia los trámites para la convocatoria de las elecciones a la presidencia del organismo que rige el torneo, siempre y cuando haya varios candidatos y no solo uno. Álvarez no ha anunciado si se presentará de nuevo o no, aunque varias fuentes consultadas por EL PAÍS creen que lo hará. Este diario se ha tratado de poner en contacto con ella para conocer su decisión, pero no ha obtenido respuesta.
La dimisión de Beatriz Álvarez llega después de que el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) desestimara hace una semana la petición de inhabilitación presentada contra ella por el exvicepresidente de la Liga F Rubén Alcaine, que denunció a la máxima dirigente por supuestas irregularidades en la asamblea extraordinaria que aprobó una moción de censura contra él en junio de 2025. El tribunal resolvió el expediente con una amonestación pública para la asturiana, ya que consideró que se vulneró el artículo 36 de los Estatutos de la LPFF. El TAD afirmó que la asamblea que terminó con el cese de Alcaine debía estar presidida por el representante del club más antiguo presente en la sesión, y no por la presidenta de la Liga, tal y como ocurrió.






