La multinacional estadounidense adquiere, en la mayor operación realizada ahora en el fútbol femenino, la agencia liderada por Carlota Planas, con futbolistas como Caldentey, Pina y Cata Coll. “Es la demostración de que hay negocio, interés y mercado”, explica a EL PAÍS
El fútbol femenino ha vivido una transformación tan acelerada como profunda: de la precariedad estructural a llenar estadios, batir récords y avanzar hacia la profesionalización de ligas, clubes y, también, de las agencias de representación. En España, con una generación dorada de futbolistas, una selección campeona del mundo y doble campeona de la Nations League, un FC Barcelona dominante en Europa y las últimas cinco Balones de Oro, el foco internacional era inevitable. En ese contexto se inscribe la operación que marca un antes y un después en el negocio y representación del fútbol femenino europeo. Wasserman, multinacional estadounidense y segunda agencia deportiva más valiosa del mundo en 2025 según Forbes, ha adquirido Unik Sports Management, la agencia fundada y dirigida hace cinco años por Carlota Planas, la primera mujer en presidir una agencia de representación de jugadoras.
La compra —de cifra millonaria y la mayor realizada hasta la fecha en el fútbol femenino—, integra a Planas como vicepresidenta global de fútbol femenino, e impulsará la imagen de Mariona Caldentey, Claudia Pina o Cata Coll, algunas de las representadas por la agente catalana. Además, confirma una idea que Planas defiende desde sus inicios: invertir en el fútbol femenino ya no es una acción por valores sociales, sino también un negocio y una decisión empresarial. “Es la demostración de que hay negocio, interés, que hay mercado y que va hacia allí. Que ese nicho que parecía tan nicho ya no lo es”, explica Planas a EL PAÍS. No es tan solo una percepción. “No solo lo estamos viendo en las agencias, sino también en Adidas y Nike, que ha hecho un cambio de estrategia brutal hacia el deporte femenino, sobre todo el fútbol”, añade.







