El traslado de los menores solicitantes de asilo desde Canarias hacia la Península se enreda. El Gobierno central y el canario han mantenido este martes una tensa reunión al cierre de la cual el gobierno de las islas ha salido en un tono muy duro a exigir “una respuesta más clara, más certera y un compromiso firme” con los más de 1.000 menores que el Tribunal Supremo le ordenó al Gobierno central acoger hace ya casi cinco meses. Apenas el lunes habían salido los primeros 10 chicos hacia Asturias, pero el segundo traslado, de otros 15 menores, que estaba previsto para el final de esta semana, ya no se va a cumplir. Así lo ha denunciado Sandra Rodríguez, directora general de Protección a la Infancia y las Familias en Canarias, al finalizar el encuentro que, según ha dicho, “no ha servido para nada”. El Ministerio de Migraciones cree que el primer traslado fue un “éxito” y sostiene que las derivaciones se retomarán la semana que viene.

El Gobierno canario acusa al central de incumplir con dos asuntos que considera fundamentales para avanzar con los traslados y acatar la orden del Supremo: el protocolo para esas derivaciones y un calendario. Por la falta de ese protocolo, sostiene el Ejecutivo canario, el Gobierno terminó enviando a última hora del viernes los datos necesarios para que los menores pudieran viajar el lunes. Según Rodríguez, el Ministerio de Migraciones no contaba con que los menores no podían viajar solos y que tenía que notificar con nombres y apellidos quiénes iban a viajar con ellos, o que tenía que determinar el día exacto del traslado porque Canarias no puede dar una autorización genérica para cualquier día. “Ese protocolo no está, nos habían dicho en la pasada reunión que lo traerían en esta, pero hoy tampoco lo tenemos”, ha reclamado la directora.