La “festa” del Gamper, como indicaba una tela en el centro del campo del Estadi Johan Cruyff, presentaba un ambiente enrarecido. Todas las miradas estaban puestas sobre Ter Stegen. El de nuevo capitán tras una guerra con el club en la que el alemán ha terminado claudicando, salió a dar su discurso con el dorsal número ‘1’. Al igual que Joan García. El catalán, aún no inscrito. El alemán, lesionado y criticado por la afición, en el Johan pasó la prueba. Después de las actuaciones musicales que trataron de amenizar el sofocante calor en Sant Joan Despí (Barcelona), tuvo lugar la clásica presentación del equipo, con el staff, un Hansi Flick ovacionado, la plantilla del primer equipo, los capitanes —Pedri, Raphinha, Frenkie de Jong, Ronald Araujo y Ter Stegen— y los nuevos fichajes —Roony Bardghji, Joan García y Marcus Rashford—.

Cuando fue presentado el guardameta alemán, los espectadores titubearon: algunos pitaron, otros aplaudieron, y las dudas quedaron disimuladas por la fuerte música que le acompañaba. Cuando llegó el momento del discurso del capitán, Ter Stegen se quedó desnudo ante un Johan aún medio vacío a una hora del inicio del encuentro. Papel en mano, dio un largo parlamento.