La pausa efectuada por el BCE en su última reunión y las expectativas de que vuelva repetir el movimiento a la vuelta de las vacaciones es recibida con alivio por los pequeños ahorradores. Tras meses de caídas continuadas en la rentabilidad de la deuda a muy corto plazo, el mercado empieza a descontar que el ciclo bajista podría estar tocando fondo. Esto ha servido de catalizador para un leve repunte en las letras del Tesoro a seis y 12 meses.

En la subasta de este martes, el Tesoro ha captado 5.585 millones de euros, con tipos más elevados y una demanda sólida, aunque ligeramente más contenida por factores estacionales. La ratio de cobertura se redujo a 1,47 veces, frente a anteriores subastas, si bien las órdenes conjuntas de compra alcanzaron los 8.238,7 millones.

El grueso de la operación, 4.032,75 millones, ha correspondido a la referencia a 12 meses. El tipo de interés marginal ha repuntado al 1,958% desde el 1,914% anterior. Se trata del primer ascenso desde el pasado mes de enero. Aunque muchos inversores se han ido con los deberes hechos y han blindado sus carteras ante posibles movimientos, todavía existe un nutrido grupo que sigue viendo en las letras un buen aliado para lograr un extra a sus ahorros. Las peticiones no competitivas, que corresponden en su mayoría a los inversores minoristas, han alcanzado los 835,79 millones, superior a los 700,38 millones de la puja anterior.