El Sevilla es el único club de Primera que no ha realizado ningún gasto en fichajes cuando faltan apenas dos semanas para su estreno en la Liga ante el Athletic. El conjunto andaluz ni ha pagado un traspaso ni ha vendido, inmerso en una parálisis evidente debido a su delicada situación económica. Hace solo seis años, en 2019 y con el regreso de Monchi a la dirección deportiva desde la Roma, el equipo andaluz gastó 168 millones en...

fichajes. Incluso en 2023, hace dos, invirtió 32 millones. El declive desde entonces es monumental y ha convertido al Sevilla, por el momento, en el equipo más inactivo de la Liga en el mercado.

“Los fichajes llegarán en las dos últimas semanas de agosto”, apunta Antonio Cordón, el director deportivo que tiene ante sí un reto formidable. Debe hacer un equipo sin un euro en la caja, con la misión de vender para generar hueco a las nuevas inscripciones, gestionando el límite salarial más bajo de toda la Liga (684.000 euros según datos de LaLiga) e intentando bajar todavía más el coste de la primera plantilla en una entidad que lleva cuatro ejercicios presentando pérdidas (81,7 millones del curso 23-24 y otros 60 estimados del que acabó el pasado 30 de junio). El Sevilla lleva tres años sin que sus cuentas sean aprobadas en la junta de accionistas, con pérdidas acumuladas de 160 millones debido al sobrecoste de una plantilla con altos sueldos, la ausencia del equipo de competiciones europeas, una bajada del valor de los derechos televisivos y la falta de traspasos que generen plusvalías.