En San Sebastián se instala la duda. ¿Será la Real Sociedad capaz de regresar a donde se ubicó durante algo más de un lustro, o toca de nuevo una temporada de barbecho como la pasada? Las preguntas que se hacen los aficionados, al margen de la ilusión que se genera con cada comienzo de temporada, son razonables, porque, en principio, algunas de las modificaciones que se han acometido son radicales. La Real cambia de arriba abajo, porque los nombres para la temporada 2025/26 son distintos, aunque la forma de trabajar siga siendo la misma, con...
un ojo puesto en los potrillos de Zubieta, y el otro en el intento de competir en la Liga con las mejores armas posibles.
Se fue Imanol Alguacil, que cuando llegó al cargo en 2018 aportó una manera distinta de ver las cosas, y con él, Roberto Olabe. Ambos formaron un tándem, desde el banquillo y la dirección deportiva, que acercó al club a los mejores años de su historia, al margen de los gloriosos ochenta, pero con bastante más exigencia en el mundo del fútbol tan profesionalizado. Europa se convirtió en una costumbre y la Real levantó un título de Copa durante ese periodo, pero los ciclos se agotan y también el de una persona tan ligada al club como Imanol.






