Concluida la campaña de resultados y aun con el eco de las pruebas de estrés, los inversores parecen decididos a seguir apostando por la banca en Bolsa. A pesar de las fuertes revalorizaciones acumuladas en los últimos años y del notable giro a la baja en los tipos de interés, las entidades han seguido desmintiendo las previsiones que anticipaban un 2025 de mera consolidación.

La tendencia es generalizada en Europa, pero los bancos españoles se colocan entre los más avezados. En lo que va de año, el índice bancario europeo sube un 49% y supera las ganancias registradas 2009, mientras que el sectorial de la Bolsa española avanza un 63%. En apenas siete meses, la banca nacional ha subido tanto como en los tres años anteriores juntos. “Los bancos han pasado de ser los grandes olvidados a los preferidos de los inversores”, apunta Manuel Pinto, analista de mercados.

La combinación de tipos de interés al alza, mayor generación de ingresos, un entorno económico más favorable, valoraciones atractivas, la mejora de las carteras de crédito y una política activa de remuneración al accionista ha sido clave en este rally. Estos factores han impulsado las cotizaciones y han permitido a las entidades cerrar el descuento sobre su valor contable que arrastraban desde la crisis financiera. El avance es especialmente evidente en los bancos españoles, que cotizan en torno a 1,3 veces su valor contable, frente a las 1,15 veces del promedio europeo. Hoy en día, solo Unicaja sigue mantiene ese descuento, del 17%, el menor de su historia.