Los inversores esperan alzas en el margen de intereses, avance del crédito y contención en el coste de los depósitos
Pocos años han sido tan redondos para la banca como el 2025. La conjunción de una serie de factores —como son unos tipos de interés a niveles aceptables, una buena evolución macroeconómica o la contención de la morosidad— han provocado una tormenta perfecta sobre el sector, que presentará unos nuevos resultados récord. Tras unos meses también de escalada en Bolsa, los inversores se afanarán en buscar en las cuentas de las entidades nuevas razones que justifiquen que el negocio de la banca seguirá avanzando firme en 2026. En caso contrario, el castigo bursátil puede ser severo.
La fecha marcada en rojo es el 22 de enero. Ese día Bankinter dará el pistoletazo de salida a la presentación de los resultados completos del ejercicio de 2025. La semana siguiente será el turno de CaixaBank y, en la posterior, llegará el resto de las seis que forman parte del Ibex 35: Unicaja, Santander, BBVA y Sabadell.
“Esperamos continuidad en las cifras, con un cuarto trimestre aún más fuerte. Veremos una buena evolución de la actividad y elementos que indiquen que la tendencia continuará en 2026″, explica Nuria Álvarez, analista de Renta 4. Entre los elementos a seguir destaca la actuación del margen de interés (el que mide la diferencia entre lo que paga un banco a los clientes por dejar allí su dinero y lo que percibe por prestarlo), que puede volver a crecer tras varios trimestres a la baja. “El euríbor medio en el cuarto trimestre de 2025 es 33 puntos básicos superior frente al de 2024. En el segundo trimestre, esta diferencia era negativa en 158 puntos básicos. Esto supone que se haya evitado ya el riesgo de tipos de interés y que la cartera de crédito recoja esta repreciación”.






