El 20 de mayo, Zeng Yuqun, fundador y presidente del gigante chino Contemporary Amperex Technology Co Ltd, líder mundial en la fabricación de baterías para coches eléctricos, se subió al escenario en la Bolsa de Hong Kong. La voz de una presentadora china fue descendiendo en la cuenta atrás: “San, er, yi ¡qiao! [tres, dos, uno ¡golpea!]”. Y con un mazazo al enorme gong de tonos dorados, que asestó junto al vicepresidente de la empresa, se dio inicio a la mayor salida a Bolsa del año en todo el mundo. La compañía, conocida como CATL, recaudó 35.700 millones d...

e dólares hongkoneses (unos 4.060,4 millones de euros) en su debut. Y, a pesar del contexto global ensombrecido por la guerra comercial entre China y Estados Unidos, y de figurar en la lista negra del Pentágono, las acciones de la empresa con sede en Ningde (en la provincia de Fujian, en la costa Este) cerraron su primera sesión en el parqué de la región administrativa especial china con una revalorización del 16%. Casi dos meses después las acciones están un 30% por encima de aquella primera jornada.

“La salida a Bolsa en Hong Kong supone nuestra mayor integración en el mercado mundial de capitales y un nuevo punto de partida para promover la economía mundial de carbono cero”, declaró Zeng Yuqun durante la ceremonia. La empresa se encuentra en fase de expansión global acelerada. La idea de CATL, que ya cotizaba desde 2018 en la Bolsa de Shenzhen, es destinar los fondos captados a la construcción de una inmensa fábrica en Hungría, parte de su plan para producir baterías en Europa para marcas de automóviles como BMW, el grupo Stellantis y Volkswagen. Además, CATL y Stellantis ya han comenzado a levantar una gigafactoría en Zaragoza, cuya inversión ronda los 4.100 millones de euros, y que implicará el aterrizaje de 2.200 empleados chinos en la localidad de Figueruelas, que no alcanza los 1.300.