La presión para exigir el fin de la guerra en Gaza se propaga en Israel y pasa de las calles a los estamentos de seguridad del país. Un grupo de 19 antiguos altos cargos de las agencias de inteligencia, del ejército y de la policía han reclamado al Gobierno de Benjamín Netanyahu que ponga fin a la ofensiva en el enclave, donde advierten que Israel “está perdiendo la seguridad y la identidad”, y que cierre un acuerdo de alto el fuego que libere los rehenes.
El comunicado, emitido la noche del domingo, supone una de las muestras de oposición a la actuación del Ejecutivo israelí más contundentes desde el inicio del conflicto a finales de 2023. La declaración pública de estos antiguos dirigentes llega en un momento en el que las protestas callejeras en Israel que piden una tregua inminente para liberar los rehenes atraviesa un nuevo impulso, después de que Hamás y la Yihad Islámica publicaran varios vídeos en los que se aprecia el declive físico de dos cautivos israelíes.
Los directores retirados de la inteligencia y del ejército alegan que la guerra en la Franja empezó siendo “defensiva” y que terminó consiguiendo una “brillante victoria miliar” sobre los enemigos de Israel. Denuncian, sin embargo, que el conflicto dejó de tener un propósito claro hace tiempo y alertan de que eso es “una garantía para la derrota”.








