Una España mira a otra. La selección masculina absoluta de baloncesto ha comenzado esta semana la preparación del Eurobasket que disputará del 27 de agosto al 14 de septiembre y en el que defenderá en Chipre y Letonia el oro conquistado en Berlín 2022. Y a su sombra, estos días en Madrid y la próxima semana en Málaga para jugar los dos primeros amistosos, se entrena una España B. Son 15 jugadores, igual número que los mayores, entre los 19 y los 23 años y que forman una especie de filial del combinado de Sergio Scariolo que se prepara en las mismas instalaciones y bajo idéntico método. El reto es empaparse tanto de la táctica en la pizarra como de los valores de La Familia para que llegado el momento de dar el salto la transición sea lo más natural y rápida posible. Es otro ejemplo del funcionamiento de la selección española de baloncesto como un club que se vertebra desde la cantera a la cima y viceversa, una filosofía que ha conducido Scariolo como gran mentor.

Cada día, la España B se entrena después de la España A, y algunos de los meritorios doblan la práctica y se ejercitan también con los hermanos Willy y Juancho Hernangómez, Alberto Díaz, Joel Parra, Santi Aldama… Son los bases Álvaro Cárdenas, Guillem Ferrando, Lucas Marí y Adrià Rodríguez; los escoltas Michael Caicedo, Lucas Langarita, Isaac Nogués y Jordi Rodríguez; los aleros Owen Aquino, Millán Jiménez y Baba Miller; y los ala-pívots y pívots Great Osobor, Guillermo Díaz Graham, Álvaro Folgueiras y David Gómez, entrenados por Jaume Ponsarnau, técnico del Bilbao Basket.