Lleva desde los 16 años vistiendo la camiseta roja de la selección. Con la absoluta, desde los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Alba Torrens (Binisalem, Baleares, 1989) suma ella sola casi tantas internacionalidades como el resto del equipo junto: 216 frente a las 235 del grupo que disputa el Eurobasket. Desde hoy miércoles y hasta el 29 de junio, este nuevo combinado nacional, rejuvenecido, en el que se abren paso estrellas casi adolescentes como Awa Fam (Santa Pola, 2006), Iyana Martín (Oviedo, 2006) o Elena Buenavida (Santa Cruz de Tenerife, 2004) iniciará la persecución de su duodécima medalla. La máxima potencia europea del básquet femenino del siglo XXI buscará el más difícil todavía con solo tres integrantes del último subcampeonato en liza, tras las retiradas de baluartes como Laura Gil, Leo Rodríguez o Silvia Domínguez.

El futuro parece brillante, sí —las que debutan en la absoluta en campeonato de quilates ya lo han ganado todo en categorías formativas—, hay talento de ese que con un vistazo a la pista levanta del asiento a la grada y deslumbra. Pero, como indica el seleccionador, Miguel Méndez, sería injusto cargar de responsabilidad excesiva los hombros de las más bisoñas. Por eso, el timón de esta travesía, la del relevo generacional, lo lleva Alba Torrens, la gran capitana de un barco en el que todas las tripulantes habrán de empaparse de los valores que han hecho de España lo que es. Virtudes, muchas de ellas, que van más allá de la cancha. La Familia no es solo baloncesto, en palabras de la capitana: “compromiso, ilusión” ... Una forma de ser y de hacer.