La actriz de cine para adultos Bonnie Blue, cuyo documental en torno a sus hitos sexuales tanto está dando que hablar en Reino Unido, y la activista e impulsora de Femen

k-dtm="">Inna Shevchenko tienen un look similar. Ambas son delgadas y con sensuales melenas rubias. Podría parecer una paradoja, pero para el icono feminista tiene toda la lógica. Ella, nacida en el año 90 en una Ucrania que tenía preocupaciones muy diferentes a las actuales, es fruto de su tiempo, ha admitido en varias entrevistas. Cuenta que todas sus amigas de la infancia se casaron al poco de terminar el instituto, programadas para encontrar marido lo antes posible. Ese estándar de belleza formaba parte del algoritmo machista.

Shevchenko reconoce que las Femen originales alimentaron esa imagen, entendiéndola como un instrumento del patriarcado que resignificaban para usarlo en su contra. Ella misma lo explica muy bien en el capítulo dedicado a la ira femenina de Twist, gema enterrada entre las toneladas de contenido de las plataformas. Lo bueno de este formato seriado, que reúne las opiniones de varios creadores en torno a un mismo tema, es que es gratuito (sin planes básicos ni anuncios), al ser una idea original del canal público paneuropeo ARTE. Puedes verlo al completo en este mismo artículo.