El caso de Anya Lacey es solo un ejemplo: suma más de un millón de seguidores gracias a fundir un discurso de extrema derecha con contenido sexual explícito
“Estética tradwife, preppy y conservadora con cuenta de OnlyFans”, dice en X Noelle, que se define en la red social como “la chica más tonta, sexi y medianamente ingeniosa que jamás conocerás. Mujer STEM [acrónimo de los términos Science, Technology, Engineering y Mathematics, o sea, ciencia, tecnología, ingeniería, y matemática...
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s] y exalumna de la Universidad Estatal de Ohio”. Junto a su descripción, aparece un link a su perfil de OnlyFans. Forma parte de una nueva vertiente de mujeres que defienden valores conservadores y abrazan con orgullo el rol de la diosa doméstica perfecta... pero con un giro.
En el giro entra Onlyfans, una plataforma que ya contiene un giro en sí misma: nació como una posibilidad para que influencers y creadores de contenido diesen a sus seguidores un contenido extra o más cuidado a cambio de una suscripción mensual. Pero (este es el giro) el extra se convirtió, rápidamente, en contenido sexual explícito. Esta plataforma, pues, debería ser considerada a priori por esas mujeres conservadoras como el infierno digital. Sin embargo, figuras como Anya Lacey forman parte de un nuevo espectro de tradwives con cuentas de OnlyFans. O sea, amas de casa conservadoras que enseñan su cuerpo desnudo en sus redes sociales y ganan muchísimo dinero con ello.






