La Macarena de Sevilla tras la última restauración. EFE /Julio Muñoz
Fermín Cabanillas |
Sevilla, (EFE).- La restauración de la imagen de la Esperanza Macarena, aprobada la pasada madrugada en la reunión del cabildo más larga y multitudinaria de las cofradías de Sevilla, incluye varias claves y actuaciones, desde las famosas pestañas, cuya colocación encendió las alarmas entre los hermanos, hasta una prueba de carbono 14 para determinar la antigüedad exacta de la imagen.
El cabildo reunió a 1.817 hermanos, de los que votaron 1.475, con 998 votos a favor y 458 en contra, 13 en blanco y seis votos nulos. Ahora, todo queda en manos del conservador Pedro Manzano, con el objetivo de devolver a la imagen su aspecto anterior a la intervención realizada y que conllevará que la virgen se retire del culto al menos tres meses, pero sin salir nunca de su basílica.
Es verdad que el trabajo se va a realizar tomando como base las 16 horas que la imagen estuvo en la sede del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) y que los técnicos de esta entidad serán parte activa de la restauración, pero todo lo dirigirá Pedro Manzano, que expuso en el cabildo que la Esperanza Macarena tiene que ser sometida a la prueba del carbono 14 para determinar con toda la exactitud posible la antigüedad de la madera usada para su elaboración, aunque en el IAPH quedó concretado que se hizo en algún momento del siglo XVII.







