Después de un Cabildo Extraordinario multitudinario y de máxima tensión, que se prolongó durante más de siete horas, la Hermandad de la Macarena de Sevilla decidió esta madrugada del miércoles abordar una nueva restauración de la Virgen de la Macarena, esta vez bajo la dirección del restaurador sevillano Pedro Manzano y la supervisión de un equipo de más de 14 profesionales del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), institución dependiente de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

Con un total de 998 votos a favor de los 1.400 que han ejercido su derecho, se ha cerrado así un Cabildo que quedará para siempre en la memoria de la Hermandad, con el que se ha pretendido zanjar ―y revertir― la polémica intervención llevada a cabo en el mes de junio por el restaurador Francisco Arquillo y su equipo, que modificó visiblemente ―para indignación de los hermanos y de una amplia comunidad de fieles sevillanos― el rostro de una de las vírgenes dolorosas más veneradas de Sevilla, icono indiscutible de su Semana Santa.

El Cabildo estaba convocado para dar a conocer el informe técnico y científico elaborado por el IAPH sobre el estado actual de esta excepcional imagen barroca del siglo XVII, así como para aprobar la intervención propuesta como resultado de estos estudios previos, que fue ampliamente respaldada por los asistentes.