La Hermandad de la Macarena quiere atajar cuanto antes la encendida polémica generada en torno a la fallida restauración y las dos intervenciones posteriores en menos de 24 horas realizadas sobre su virgen, un icono de la ciudad de Sevilla. El mismo martes, los responsables de la cofradía se reunieron con directivos del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) para concretar su colaboración en la elaboración del informe para analizar el estado de la talla del siglo XVII, según han confirmado fuentes de la hermandad a este diario.

Mientras tanto, la virgen ha vuelto a su camarín tradicional, después de haber estado desde el fin de semana y hasta el martes expuesta en veneración para que el público pudiera observar el resultado de las labores de “conservación y mantenimiento”, como la hermandad sigue refiriéndose a la intervención que ha transformado la expresión de su rostro. Las fuentes consultadas niegan que a lo largo de la noche del martes se haya realizado otro retoque en la talla y precisan que lo único que ha variado es el cambio de tocado. Explican que el proceso de subida del camarín al altar se hizo en presencia de los hermanos y que no hubo técnicos del IAPH presentes en ese momento.