Una mujer observa el cartel con la imagen de la Esperanza Macarena en la basílica de Sevilla en el que se informa de su restauración tras ser retirada. EFE /José Manuel Vidal

Roberto Ruiz Oliva | Sevilla (EFE).- Un cartel con la imagen de la Macarena informa en la puerta de su icónica basílica a hermanos y devotos, también a vecinos, turistas y curiosos, de que una de las imágenes más queridas y emblemáticas de Sevilla, cuya importancia trasciende a lo religioso, permanece desde este miércoles retirada del culto.

Aunque la imagen sigue en dependencias de la basílica, un proceso de restauración la mantendrá al menos los próximos tres meses -en función de cómo avance y de si se encuentra alguna patología- fuera del imponente espacio que normalmente ocupa en el altar mayor.

En su lugar, quienes acceden desde este mañana al templo encuentran una imagen bien distinta, al Cristo de la Sentencia: «El Señor está muy bien ahí también, pero claro, falta ella», comenta a EFE Ricardo, uno de los miembros de la Hermandad, al que se le hace «raro» no ver en su camarín a la virgen.

Este hermano considera que la restauración a la que se va a someter la imagen es más que «necesaria»: «Lo hemos decidido así y ahora hay que tener paciencia, confiar en los técnicos y en los expertos, que todo vaya adelante, el tiempo que haga falta. Espero que termine muy bien. Estos ratos que hay que saberlos pasar», añade con cierta pesadumbre.