Aunque constantemente se han oído rumores desde hace meses de que el fiscal general del Estado iba a ser encausado, cabía resistirse a creerlo porque desde el principio pareció que la imputación del reo era tan sumamente endeble, que era difícilmente imaginable que fuéramos a ver semejante espectáculo que no deja en buen lugar a nadie. Pues bien, ya ha ocurrido. Desde luego, la imagen de un fiscal general del Estado declarando como reo va a ser impactante, aunque todavía lo es más que algunos magistrados hayan decidido que suceda con semejante ausencia de sustento probatorio.

Hasta el momento era solamente la propia fiscalía y la defensa de Álvaro García Ortiz quienes defendían la tesis de la inocencia, pero ahora ya se ha sumado un magistrado de la propia Sala Segunda que ha firmado un detallado y convincente voto discrepante en el que se pregunta lo mismo que muchos nos preguntamos desde el principio: cómo es posible seguir adelante con la imputación de alguien sin datos que avalen ni por un asomo la hipótesis de la culpabilidad, sino más bien todo lo contrario.

En síntesis, los magistrados que avalan el encausamiento, en línea con el magistrado instructor, derivan la responsabilidad del fiscal general del hecho de que recibió la copia del mail del abogado de González Amador —la pareja de Isabel Díaz Ayuso— escasos momentos antes de que la noticia fuera difundida por la Cadena SER.