Muchos de los cambios que ha traído consigo la covid han llegado para quedarse. Un claro ejemplo son las alteraciones en los hábitos de consumo de la población española y su impacto en el comercio minorista. Entre 2019 y 2024, este sector, compuesto en su mayoría por pequeñas empresas, ha sufrido el cierre de 49.970 locales comerciales. Muchos consumidores, que ya venían acercándose a las compras por internet, se han volcado de lleno a este canal tras la pandemia. Las ventas en línea aumentaron un 95% en ese periodo y el porcentaje de empresas que recurre a esta modalidad pasó del 36% antes de la crisis sanitaria al 45% en 2023. Estas son algunas de las cifras que se desprenden del último informe sobre hábitos de compra de los españoles publicado este miércoles por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie).
Solo en el primer trimestre de 2020 cerraron 20.808 pequeños comercios, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), recogidos en el estudio. Al cierre de ese ejercicio, el 18,5% los negocios activos a 1 de enero había cerrado las puertas. Por su parte, el índice de Comercio al por Menor (ICM) evidencia que, tras una subida del 5,6% interanual en febrero de 2020 ―vinculada al acopio previo al confinamiento―, las ventas sufrieron una caída en picada los dos meses siguientes, con una contracción cercana al 30%.







