El papa León XIV se ha encontrado este martes en la basílica de San Pedro con cientos de influencers católicos, reunidos en Roma durante dos días en las primeras jornadas organizadas en el Vaticano dedicadas a los llamados misioneros digitales, dentro de los actos del jubileo. Han participado un millar de comunicadores de más de 40 países, sacerdotes y laicos, y tras una misa conclusiva el Pontífice les ha dirigido unas palabras en un breve discurso de saludo. En él, les ha explicado que las redes que deben privilegiar los creyentes son redes “que abran espacio al otro, más que a sí mismos, donde ninguna ‘burbuja de filtros’ pueda apagar la voz de los más débiles”: “Sean entonces ustedes agentes de comunión, capaces de romper la lógica de la división y de la polarización, del individualismo y del egocentrismo. Céntrense en Cristo, para vencer la lógica del mundo, de las fake news y de la frivolidad, con la belleza y la luz de la verdad”.

El papa estadounidense-peruano, que sigue manteniendo un perfil bajo y ya ha marcado un visible cambio de estilo respecto a Francisco, su predecesor, simplemente va dejando caer sus reflexiones a través de discursos y homilías, sin gestos vistosos. Como resultado, su presencia mediática es muy reducida, incluso en Italia, un rasgo que desde luego causa un cierto contraste en el contexto de un congreso de influencers católicos, llamados a explorar nuevos lenguajes para llegar cada vez a más personas. Esta vez, Robert Prevost, que ha hablado en italiano, inglés y español, ha jugado con la idea de las redes del pescador que se citan en el evangelio: “Hago un llamado a todos ustedes: ‘que vayan a reparar las redes’. Jesús llamó a sus primeros apóstoles mientras reparaban sus redes de pescadores”. En este sentido, ha pedido a los influencers católicos, “redes de verdad”, para poder crear “una única e inmensa red: la red de redes, la red de Dios”. Les ha convocado a “construir otras redes: redes de relaciones, redes de amor, redes de intercambio gratuito, en las que la amistad sea auténtica y sea profunda”. “Redes donde se pueda reparar lo que ha sido roto, donde se pueda poner remedio a la soledad, sin importar el número de los seguidores”, ha señalado.