Luz verde a la declaración de nuevas zonas tensionadas para poner un freno a la escalada de los precios del alquiler. Se suman al mecanismo 21 municipios de Navarra, además San Sebastián y A Coruña, la primera ciudad en una comunidad gobernada por el PP para la cual se solicita activar el procedimiento, según la resolución que publica el Ministerio de Vivienda este martes en el Boletín Oficial del Estado (BOE). A día de hoy, hay 301 municipios declarados como puntos calientes en cuatro distintas comunidades autónomas, en los que viven más de ocho millones de personas.
La declaración de zonas tensionadas es una prerrogativa contemplada en la nueva Ley de Vivienda. Se trata de áreas donde los precios inmobiliarios han subido hasta tal punto que están expulsando a los ciudadanos, una realidad aterradora en muchas ciudades y provincias. En la práctica, la declaración interviene el mercado con la introducción de un control de precios: limita la posibilidad de encarecer los contratos de alquiler a la vez que establece bonificaciones fiscales para los propietarios que rebajan las rentas para sus inquilinos.
Las autoridades facultadas para declarar estas zonas son las comunidades autónomas, la administración competente en materia de vivienda, a instancias de los municipios. Esta bicefalia administrativa y normativa —la legislación es estatal, pero la tienen que aplicar los territorios— está repercutiendo en el alcance de la ley, puesto que varios barones regionales del PP, que gobierna en 11 de las 17 comunidades, han mostrado su rechazo a implementarla.






