El Gobierno de Rabat se ha visto salpicado en los últimos días por un escándalo de presunto fraude inmobiliario y evasión fiscal en el que está implicado el ministro de Justicia, Abdelatif Uahbi, dirigente del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), fundado por Fuad Alí el Himma, actual consejero del rey Mohamed VI. Después de airear en las redes sociales hace un mes miles de datos confidenciales de la Administración, un grupo de piratas informáticos denominado Jabaroot, de supuesto origen argelino, ha filtrado también los registros de negocios inmobiliarios de Uahbi y de otra ministra de su mismo partido. A la vista de las revelaciones, el titular de Justicia es acusado ahora por la oposición de haber transferido una de sus propiedades por apenas la décima parte de valor real: un millón de euros. Este miembro clave de la coalición gubernamental que preside el conservador Aziz Ajanuch, se declara víctima de “un ajuste de cuentas” por parte de una “quinta columna” que manipula desde el interior del país filtraciones de actores extranjeros “propagadas sin verificación desde lugares obscuros” dentro de una sorda pugna por el poder en una guerra digital.

El ministro Uahbi, promotor de una reforma del Código Penal para castigar el enriquecimiento ilícito, ha visto ahora cómo documentos notariales y bancarios de una de sus operaciones inmobiliarias pueden ser consultados en Telegram o Facebook. En 2020 adquirió un terreno de más de 2.800 metros cuadrados en uno de los distritos residenciales más cotizados de Rabat. Para ello solicitó un préstamo hipotecario de un millón de euros que canceló con la banca cuatro años más tarde para cederle la titularidad a su esposa por un valor declarado inferior a 100.000 euros. Aunque finalmente ha admitido que ha infravalorado la finca, justifica la donación en la tradición islámica de recompensar el trabajo doméstico no remunerado de la mujer. “Es un reconocimiento que ella merecía después de 30 años de matrimonio”, declaró al portal digital Hespress.