El rey elude en su discurso las movilizaciones más amplias en dos décadas y reclama que “no haya contradicción” entre proyectos como el Mundial de Fútbol y la sanidad, la educación y el empleo
Investido con la chilaba amarilla de la realeza alauí, Mohamed VI ha dirigido en la tarde de este viernes al Parlamento y al Gobierno un mensaje en el que ha apelado a reforzar la justicia social y territorial tras la reciente ola de protestas de los jóvenes marroquíes, la más amplia en dos décadas. “No se trata de ...
un lema vacío o de una prioridad de momento, sino de una orientación estratégica (de la monarquía a los poderes públicos) que requiere de todas las energías y en la que todos deben implicarse”, advirtió el soberano en el discurso de apertura del año parlamentario, en el que suele expresar directrices a los programas de los poderes públicos. El movimiento GenZ 212, que ha pilotado la revuelta de la llamada generación Z desde finales del pasado septiembre, suspendió sus movilizaciones en coincidencia con la alocución del rey, a quien ha presentado directamente sus reivindicaciones de mejora de la sanidad, la educación y lucha contra la corrupción, después de reclamar la dimisión del primer ministro, el liberal Aziz Ajanuch.







