Casi 40 millones de viajeros utilizaron la alta velocidad comercial en 2024, un 22% más que el año anterior y un 77% más que en 2019, último año prepandemia y preliberalización, según el Informe anual del sector ferroviario de 2024 que acaba de publicar este miércoles la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). En todos los corredores el tren ha ganado cuota al avión, mucho más contaminante. Las entidades ecologistas destacan que cada viaje en tren ahorra emisiones respecto a la carretera y el avión: según la calculadora EcoPassenger, un viaje entre Madrid y Barcelona en tren supone hasta 18 veces menos emisiones de CO₂ que el avión, medido en kilos de dióxido de carbono emitido por pasajero.

En este sentido, un portavoz de Renfe explica que los viajeros transportados por AVE y Avlo en 2024 en los corredores en competencia evitaron más de 769.400 toneladas de CO₂ emitidas a la atmósfera (584.264 del avión y 185.207 de la carretera). Esta cifra en 2019 fue de 697.011 toneladas de CO₂ (529.245 del avión y 167.766 de la carretera). Para este cálculo se tiene en cuenta el dato de viajeros por kilómetro con emisiones “Cero CO₂”, aplicando la hipótesis de sustitución de la Unión Internacional de Ferrocarriles (UIC) para la alta velocidad —es decir, los viajes que se estima que se sustituyen—: un 50% en aviación y un 20% en carretera.