La Cerdanya, el paraíso del deporte al aire libre
Cascada en el Salt del Molí (Girona). DAVID MARFIL/GETTY IMAGES
Casi la mitad de los españoles hace deporte de forma regular, según datos del CIS publicados el año pasado. Esta tendencia, imparable y ya asentada, genera un turismo cada vez más específico: el de aquellos que buscan destinos donde disfrutar de las vacaciones –y comer, descansar, maravillarse con las vistas…–, pero también parajes que les ofrezcan la posibilidad de seguir practicando sus pasiones deportivas. Son los outdoor lovers, los amantes del aire libre, como se podría traducir: corredores de montaña, ciclistas, senderistas, escaladores…
Uno de los mayores paraísos para este tipo de personas está en la Cerdanya (Girona), una comarca fronteriza situada en plenos Pirineos que destaca por sus valles fértiles, sus montañas nevadas y sus lagos y su amplísima oferta de actividades al aire libre. En esta tierra se pueden recorrer en bici los frondosos bosques de Meranges, subir caminando el monte Puigpedrós (de algo más de 2.900 metros de altura), esquiar en los cientos de kilómetros de pistas de la región o contemplar los espectaculares, como sacados de otra era, lagos de la Pera. Con la sensación constante de que siempre hay un paisaje más que descubrir.






