Un juez federal ha procesado este jueves a Alberto Fernández, presidente de Argentina entre 2019-2023, por presunta corrupción en la contratación de seguros para el Estado mediante intermediarios privados que cobraron comisiones millonarias. El procesamiento abre un nuevo y complejo escenario judicial para Fernández, ya investigado en una causa por violencia de género contra la exprimera dama, Fabiola Yáñez.
Según la legislación argentina, el procesamiento supone que un juez ha encontrado pruebas suficientes para iniciar un juicio penal contra una persona. Las partes deben ahora presentar sus pruebas y argumentos hasta la elevación de la causa a juicio oral. Fernández defendió siempre su inocencia. Antes de finalizar su mandato, se jactaba incluso de que sería uno de los pocos presidentes argentinos que no serían investigados por corrupción al dejar su cargo, en un tiro por elevación a los procesos judiciales que por entonces enfrentaba la expresidenta Cristina Kirchner, hoy condenada a seis años de cárcel.
Los presuntos delitos investigados comenzaron a partir de un decreto de Fernández de finales de 2021 que obligó al Estado a contratar pólizas a través de Nación Seguros, de capitales públicos. La Justicia sospecha que ese decreto habilitó la contratación de intermediarios que percibieron comisiones millonarias por encima del valor de mercado.






