El nuevo censo nacional del lobo estima que en España existen 333 manadas (entre 1.300 y 1.600 indiviudos), lo que supone un 12% de incremento con respecto al anterior conteo realizado hace más de una década. Esta cifra queda lejos de las 500 manadas que los científicos consideran necesarias en la península Ibérica para garantizar la viabilidad genética del carnívoro, que implicaría su supervivencia a largo plazo, indica el Ministerio para la Transición Ecológica, que ha realizado el censo junto a las comunidades autónomas. Para llegar a esa situación, faltarían unas 100 manadas en la península, teniendo en cuenta que en Portugal existen alrededor de 60.

Fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica aseguran que con estos datos la situación del lobo es desfavorable en España. Una conclusión que van a trasladar esta mañana a las comunidades autónomas en la Comisión Sectorial de Medio Ambiente y que enviarán a Europa en el informe sexenal sobre el estado de esta y otras poblaciones protegidas a finales de julio.

Algo muy importante porque, aunque Europa ha bajado la protección de la especie ―poniéndolo en el anexo V de la Directiva Hábitat―, si siguen estando en estado de conservación desfavorable, no se le podrían aplicar medidas de gestión como la caza o la extracción de ejemplares, porque no permites a la especie que mejore.