Son una pareja y tres lobeznos que han nacido este año en un área extensa entre la Alta Garrotxa y el Alt Empordà
El Cuerpo de Agentes Rurales (CAR) ha confirmado la presencia de una manada de lobos (Canis lupus), un macho, una hembra y tres cachorros en una amplia zona a caballo entre el Alt Empordà y la Alta Garrotxa. Una vez nacidos cachorros, la legislación marca que ha dejado de ser una especie extinta como reproductora en Cataluña, para ser una especie amenazada en peligro de extinción. Este cambio de estatus implica, como prevé la normativa europea, la redacción, tramitación y aprobación de un plan de recuperación. Desde el Govern aseguran que
cia/2025-10-02/el-lobo-feroz-sigue-huyendo-de-los-humanos.html" data-link-track-dtm="">todas las medidas que se adopten se harán de forma coordinada con la Mesa del Lobo y los diversos departamentos implicados y destacan que “la reaparición del lobo en Cataluña es muy importante no sólo para la naturaleza, también un indicador de la transformación del medio natural en las últimas décadas”. Se trabajará para su coexistencia con el sector ganadero.
Los Agentes Rurales, encargados del seguimiento de esta especie, han intensificado el seguimiento y la vigilancia de este grupo para conocer sus hábitos y comportamientos, así como sus posibles interacciones con las actividades humanas. Este hecho histórico llega después de décadas de seguimiento por parte de la Generalitat, y justo cuando hace un cuarto de siglo que se detectó el regreso de un individuo aislado de lobo —de estirpe italiana y procedente de Francia— en el Parc del Cadí-Moixeró. Aunque los ganaderos ya denunciaban ataques en 1997, no fue hasta el año 2000 cuando se confirmó la presencia de un ejemplar.






