Rubén Labandera y Kima Fuentes, amigos de toda la vida, veían que León, su ciudad, tenía hambre de una cocina que mirase a Asia. Sentían pasión por la comida y la hostelería, lo que aderezado con inquietud empresarial los llevó a identificar la oportunidad y buscar la manera de saciarla. “Veíamos que en León no había ninguna opción de sushi, y la primera idea que se nos ocurrió fue buscar una franquicia”, recuerda Labandera por videollamada. “Estuvimos viendo un poco las opciones que había en el mercado y no nos convenció ninguna”, añade. Lejos de abandonar y siguiendo la premisa de Voltaire sobre Dios, pensaron que si no existía habría que inventarla y en enero de 2016 abrieron las puertas de Sibuya, el primero de los 76 restaurantes que tiene hoy el grupo homónimo.

En aquel entonces Labandera era dueño de una empresa de distribución de productos para hostelería y Fuentes trabajaba en el sector energético. “Cierto es que yo vengo de renovables, pero en mi primera etapa laboral, digamos, tuve un negocio de hostelería en León cuatro años”, comenta. “Y como que siempre me quedaron ahí las ganas”, reconoce. Buscaban un concepto que se alejase de “la típica decoración de restaurante japonés” y que se acercase a la experiencia propia de un establecimiento caro, pero con un tique medio “muy ajustado”, tique que actualmente se sitúa en los 27 euros.