Dos jueces en EEUU han dado la razón esta semana a los gigantes de Silicon Valley en casos sobre IA. Anthropic ganó el más importante: el empleo de millones de libros para entrenar sus modelos de IA entra dentro del permitido “uso legítimo”. El juez del caso cree que el objetivo de Anthropic es “transformador” y no es, por tanto, simplemente una copia del original. Es el primer gran caso que decide si el entreno de modelos de IA con material protegido es legítimo o no. La decisión del juez puede tener consecuencias para siguientes denuncias.

En otro tribunal, Meta ganó un caso más específico: trece autores célebres habían denunciado a la compañía por usar sus obras sin permiso. El juez decidió a favor de Meta porque los denunciantes no presentaron suficiente evidencia de que la acción de la compañía les hubiera perjudicado económicamente.

En ambas decisiones, los jueces dicen específicamente que se centran en la denuncia concreta a la que se enfrentan. El juez de Anthropic dictamina que la IA entra dentro del “uso legítimo” de esos libros pero eso no salva a la empresa de pagar por piratería si se da el caso: “Aquí, la idea era precisamente piratear: crear una biblioteca central con materiales que se podrían haber comprado —como hizo más tarde Anthropic—, pero sin pagar por ellos”, escribe el juez sobre la formación de la biblioteca que reunió Anthropic para entrenar sus modelos, con Claude al frente. La empresa luego pasó a comprar los libros para entrenar, pero ya había adquirido una enorme biblioteca de material pirateado. Si Anthropic perdiera ese nuevo caso, la sanción podría ser millonaria.