Anthropic, la desarrolladora de Claude, uno de los chatbots de inteligencia artificial (IA) generativa más usados, ha llegado a un acuerdo extrajudicial histórico con un grupo de autores y editores. La compañía les pagará al menos 1.500 millones de dólares para evitar tener que dirimir en los tribunales una demanda por haber entrenado sus modelos con libros de los demandantes conseguidos sin abonar derechos de autor.
Es la primera vez que un gigante de la IA prefiere pagar para evitar ir a juicio en un caso relacionado con la propiedad intelectual, lo que indica que la compañía albergaba serias dudas de que el juez fallara a su favor. Asimismo, los 1.500 millones acordados (más intereses) constituyen la mayor compensación de la historia en un caso de derechos de autor. Anthropic abonará 3.000 dólares por trabajo a los 500.000 autores incluidos en la demanda colectiva (class action).
El acuerdo, que se hizo público el viernes, supone un antes y un después en la batalla legal librada entre creadores de contenidos y la industria de la IA. El caso puede afectar la forma en que la industria y los artistas enfoquen a partir de ahora sus litigios por vulneración de derechos de autor. Si los desarrolladores de IA siguen el ejemplo de Anthropic, el acuerdo puede ser la antesala de un modelo de licencias, en el que las tecnológicas paguen a los autores una cantidad fija por usar sus contenidos, como pasó a principios de siglo con las discográficas cuando aparecieron servicios como Napster, en los que se compartían archivos.











