Kilmar Abrego García permanecerá en la cárcel al menos hasta el viernes, mientras los abogados en el caso federal que enfrenta aclaran si los fiscales pueden evitar la deportación si sale en libertad mientras espera el juicio. Así lo decidió la jueza de distrito de Nashville (Tennessee), Barbara Holmes, que el domingo ya había anunciado que lo dejaría en libertad. En la audiencia celebrada este miércoles, la magistrada pidió recibir más información para saber si, en caso de ser liberado, permitirán al acusado acudir a las audiencias del juicio.
El salvadoreño de 29 años, que fue deportado por error y devuelto a Estados Unidos el 6 de junio, enfrenta cargos por tráfico de personas. En la audiencia se esperaba que Holmes especificara las condiciones de su puesta en libertad. Los abogados de Abrego García temían que los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) le arrestaran de nuevo para iniciar el procedimiento de deportación. También Holmes había anticipado que el ICE se haría cargo probablemente de la custodia de Abrego García en cuanto saliera libre.
La magistrada pidió que el Departamento de Justicia coopere con el Departamento de Seguridad Nacional para garantizar que Abrego pueda asistir a las audiencias y al posible juicio en este caso, incluso mientras se encuentre bajo custodia del ICE. También pidió que se le traslade a un centro de detención en el distrito central de Tennessee o cerca, y que se permita a sus abogados comunicarse con él.












