Kilmar Abrego García casi queda libre. Una jueza federal de Tennessee ha pausado la orden de otro magistrado del mismo Estado que ordenó este miércoles la liberación del salvadoreño deportado por error en marzo y devuelto a Estados Unidos en junio para enfrentar un juicio por transporte ilegal de migrantes indocumentados. La magistrada Barbara Holmes pospuso su liberación por otros 30 días, o hasta que se emita una nueva orden judicial. La suspensión, solicitada por ambas partes, le dará al Gobierno de Trump la oportunidad de apelar y al equipo legal del inmigrante la posibilidad de buscar un nuevo recurso.
La decisión de Holmes llegó tan solo horas después de que otros dos magistrados federales ordenaran la puesta en libertad de Abrego García: el juez de distrito de Nashville Waverly D. Crenshaw y la jueza Paula Xinis, de Maryland. En su orden, Xinis también prohibió que el hombre fuera detenido por agentes de inmigración mientras espera su juicio.
Los fallos de Crenshaw y Xinis de este miércoles marcan un punto de inflexión en una saga legal que ha atraído la atención nacional, pendiente de los acontecimientos que giran en torno al salvadoreño. Abrego García se ha convertido en un símbolo de las injusticias cometidas en la campaña de deportaciones masivas del presidente Donald Trump.








