Kilmar Abrego García, el salvadoreño que fue deportado por error a El Salvador y devuelto a Estados Unidos, debería ser puesto en libertad mientras espera su juicio por tráfico de personas, según una orden judicial dictada el domingo. A pesar de que el fallo supone un triunfo para la defensa, hay pocas esperanzas de que Abrego García quede libre. El Gobierno ya ha apelado la decisión judicial y, aunque no ganara el recurso y el salvadoreño fuera liberado, se espera que las autoridades de inmigración se harían cargo de su custodia por haber entrado de forma ilegal en el país hace años.

La jueza federal Barbara D. Holmes rechazó los argumentos presentados por los fiscales y dictaminó que Abrego García debería esperar el juicio libre, ya que no representaba un riesgo de fuga ni un peligro para la comunidad. La magistrada contradijo así las afirmaciones del Gobierno que, desde que admitió que le había deportado por error, ha querido justificar su expulsión acusándole de ser una persona violenta y un terrorista peligroso, miembro de la pandilla criminal salvadoreña MS-13 y parte de una red de tráfico de migrantes.

“El Tribunal no puede concluir a partir de la evidencia presentada que la liberación de Abrego representa clara y convincentemente un peligro irremediable para otras personas ni para la comunidad”, escribió la jueza de distrito de Nashville, Tennessee. Homes, reconoció, sin embargo, que su fallo es “poco más que un ejercicio académico”, porque probablemente el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) lo detendrá. El miércoles 25 de junio la jueza especificará en una audiencia los términos de la puesta en libertad.