El Tribunal Supremo ha rechazado el último intento de Carles Puigdemont y Toni Comín de que les aplicara la amnistía por el delito de malversación. No obstante, esta decisión tiene una lectura positiva para el expresidente de la Generalitat y su exconsejero: ya pueden recurrir en amparo al Tribunal Constitucional para que revise la interpretación que ha dado el Supremo a la ley de amnistía y que le ha llevado a rechazar aplicársela a los líderes del procés condenados o procesados por malversación. La respuesta definitiva del alto tribunal llega un día antes de que el pleno del Tribunal Constitucional avale, previsiblemente, la ley promovida por el Gobierno y los partidos independentistas, pero esa sentencia no se pronunciará sobre la malversación porque el recurso del PP, que es el que se ha examinado, no lo pidió.
La Sala de Apelación del Supremo rechazó en abril pasado los recursos de Puigdemont y Comín contra la decisión del instructor del procés, Pablo Llarena, de no amnistiarles por considerar que la ley deja fuera de la medida de gracia el tipo de malversación por el que ambos están procesados. La intención de los dos miembros de Junts desde que Llarena se opuso a amnistiarles era acudir en amparo al Constitucional, pero para ello necesitaban completar todo el recurrido jurídico en el Supremo, lo que les obligaba a presentar un incidente de nulidad ante la propia Sala de Apelación. A este último recurso es al que han contestado este miércoles los magistrados.






