Por qué pasar las horas de espera en la incómoda silla de un aeropuerto si se puede estar tranquilamente en una tumbona con una piscina al lado o jugando al golf. Es lo que rondaba la cabeza de Raúl Yáñez en los muchos viajes que hacía por trabajo. Así que cuando se encontraba con un tiempo muerto en una ciudad distinta a la suya, llamaba a hoteles para ver si ofrecían pases de día y poder hacer uso de sus instalaciones por unas horas. “Tenía que llamar uno a uno. E incluso una vez hice 40 minutos de trayecto hasta un hotel y cuando llegué se habían agotado las plazas”. Vio entonces una idea de negocio, una plataforma que agrupara los establecimientos que ofrecían estos pases y facilitara la búsqueda a los clientes, a cambio de quedarse con una comisión por los trámites, el 20% en su caso.
Así nació en 2023 Daypass, que llegó hace unas pocas semanas España tras su estreno en Riviera Maya, México. “Es un lugar con una temporada turística más larga que la de aquí. Además, hay mucho cliente estadounidense, que es un público más acostumbrado a los pases de día, porque en su país está más extendido para ir a gimnasios, por ejemplo”. Cuenta que en mercados más saturados, como algunos destinos españoles de costa en verano, los hoteles les dan menos plazas.








