Luis Martínez (izquierda), CEO de la ‘startup’ de alquiler de coches compartidos Activacar, junto a su equipo en sus oficinas de Málaga. GARCÍA-SANTOS
Imagine que este verano ha alquilado un hotel durante 15 días en primera línea de playa en una ciudad española y quiere llevar su coche para visitar algunas calas. Sin embargo, le provoca inquietud la cuestión de dónde dejar el vehículo; si el hotel tiene o no parking, si es gratuito, si existe una zona para aparcar en la calle sin pagar altas tasas… La startup malagueña Activacar responde a todas estas dudas de un plumazo con el carsharing empresarial.
Este término anglosajón hace alusión al alquiler por horas de automóviles eléctricos por parte de los ciudadanos para desplazarse por su ciudad. Pero Activacar ha decidido reformular este modelo: ofrecen vehículos no contaminantes a negocios con una clientela que necesita moverse puntualmente. El sector hotelero es uno de los principales beneficiarios, como cuenta su CEO, Luis Martínez (Málaga, 30 años): “Gracias a nuestro servicio, el visitante no tiene que alquilar un coche durante toda la semana. Puede usarlo solo unas horas para, por ejemplo, ir a cenar a un pueblo o visitar el centro de una ciudad”, describe. Por su parte, la propia empresa que alquila estos coches puede hacer marca, pues puede vinilar los vehículos con su logotipo corporativo. Por cercanía, Activacar comenzó a trabajar con hoteles de la Costa del Sol, aunque hoy ofrece también alrededor de 50 coches a universidades y promotoras.






