Solo hubo un equipo sobre la cancha en el sexto partido de la final. Los Pacers comenzaron la noche con la eliminación pendiendo sobre sus cabezas y enormes dudas sobre el desempeño en el que se encontraba su estrella Tyrese Haliburton, quien estaba resentido de la pantorrilla derecha. Minutos más tarde, no había ninguna duda. El jugador de Indiana condujo a su equipo a una clara victoria sobre Oklahoma City Thunder (108-91). Ambos equipos jugarán el partido decisivo la tarde del domingo (madrugada del lunes en España, 2.00, Movistar).

“Me hubiese castigado mucho si no me daba una oportunidad”, aseguró Haliburton después del encuentro. El base aseguró a la prensa que había pedido a Rick Carlisle, su entrenador, que lo sentara si la lesión que se hizo el lunes no lo dejaba jugar al nivel que necesitaba el equipo. Pero no fue necesario. Haliburton anotó 12 puntos en 15 minutos. Protagonizó, además, la jugada más vistosa de la noche, cuando robó un balón a Jalen Williams y comenzó un contraataque por la parte izquierda para después dar un pase sin ver a Pascal Siakam, quien llegaba al otro lado. El africano remató la jugada con un póster sobre Williams.

Oklahoma comenzó fuerte, lo que hizo pensar que la noche estaba sentenciada. Los Pacers, fieles a lo que ha sido su estilo el resto de la serie, tuvieron un arranque flojo, fallando sus primeros ocho tiros y estando abajo en el marcador durante los primeros minutos. Pero Pascal Siakam, quien se perfila como uno de los candidatos al MVP si Indiana logra la remontada, encontró su ritmo al final del primer periodo, empujando a Indiana a una ventaja que ya no cedería tras superar a Oklahoma con un parcial de 68-34 en 24 minutos. El camerunés anotó 16 puntos y 13 rebotes para los Pacers esta noche.