El rapero y compositor puertorriqueño Residente (René Pérez Joglar) durante su presentación en el festival Alma Occidente este jueves, en Madrid (España). EFE/ Sergio Pérez
Javier Herrero |
Madrid (EFE).- Sin pelos en la lengua, como se espera de quien llevó la música urbana en español a otro estadio con Calle 13, se ha presentado Residente en Madrid, con un concierto variado en lo musical, potente y solemne en los mensajes a favor de la paz en Gaza, de una educación pública o contra el colonialismo estadounidense.
Con su actuación ha quedado inaugurada oficialmente la segunda edición de Alma Festival, de nuevo en el anfiteatro del Parque Enrique Tierno Galván, para acoger diez noches de oferta musical entre la electrónica de Rüfus de Sol, el único que de momento ha agotado el aforo, y el pop-folk celta de The Corrs.
«Está bonito así al aire libre», ha destacado el puertorriqueño ante la panorámica, cuando no se cumple ni un año de su última visita, entonces en un formato menos bucólico, el del Wizink Center, y esta noche con una entrada de 4.500 personas según la organización de las 7.000 posibles.








