El rapero argentino cerró su gira en España, donde presentó dos discos y sus clásicos que son los cimientos del ‘trap’ latinoamericano
Cuando llenó dos veces el mítico estadio de River Plate en Buenos Aires, Duki contó que estaba triste y lo angustiaba no saber cuál sería el próximo paso. Al año de aquello se convirtió en el primer argentino en agotar el Bernabéu, donde se consagró ante 60.000 espectadores; luego, lanzó dos discos y se embarcó en una gira mundial. “Muchísimas gracias por tantos años juntos, cada vez me siento más en casa, como el primer día, pero es distinto para mí saber que todavía me queda mucho más de carrera”, dijo
//elpais.com/cultura/2023-08-27/duki-el-chico-que-llenara-el-bernabeu-mi-musica-es-un-grito-que-da-fuerza-a-la-gente-humilde.html#?rel=mas" data-link-track-dtm="">el rapero Mauro Ezequiel Lombardo Quiroga, Duki a las 15.000 personas que brincaban este miércoles con él en el Movistar Arena de Madrid.
El argentino, de 29 años, se despidió de la capital con su tercera fecha consecutiva con entradas agotadas (45.000 entre lunes, martes y anoche), después de tocar en Sevilla, A Coruña y Barcelona. Así termina la gira global que concluirá en su tierra. Costaba encontrar el acento rioplatense entre los fans esta jornada: Duki trascendió hace tiempo al público latinoamericano. Abrió el paso junto a Bizarrap, giró los reflectores hacia la música urbana argentina para atraer las miradas del mundo. En la estela que dejó su paso pionero, se popularizaron artistas de la escena como Nicki Nicole, Wos, Trueno o Cazzu. El artista del barrio porteño de Almagro logró que decenas de fans coreen con acento castizo mientras se envuelven en una bandera celeste y blanca y visten con la camiseta de la selección argentina de fútbol.






