Cuando Jean Montero (Santo Domingo, República Dominicana; 21 años) era un adolescente, viajó a Brasil para jugar un torneo clasificatorio para el Mundial sub-16. Al llegar al hotel, los responsables de la selección de la República Dominicana ordenaron a los chavales que les entregaran los móviles y todos los dispositivos que tenían. Pero el base, que siempre fue un pillo, se guardó una tablet. Su debut en el torneo fue malo porque la vacuna que le habían puesto le había dado reacción y no se encontraba bien. Esa noche sacó la tablet que tenía escondida debajo de la almohada y se tiró más de dos horas mirando vídeos con las mejores jugadas de Kobe Bryant, su ídolo. Una detrás de otra. Al día siguiente, Jean Montero metió 42 puntos contra Argentina. Ahora, unos años después, la estrella del Valencia Basket, el rival del Real Madrid en la final de la Liga ACB, ya no se pone vídeos de Kobe Bryant: ahora se pone imágenes con sus mejores jugadas para salir más motivado a los partidos.
Montero ha vivido mucho, quizá demasiado, en su corta vida. Dentro de dos semanas cumplirá 22 años y ya habrá acabado la temporada en la que ha sido elegido, por tercer año consecutivo, mejor jugador joven de la ACB —Luka Doncic se llevó dos veces este galardón—. Montero dejó a su familia con 13 años y con 16 tuvo un hijo, Jaylen, que ya tiene cinco años. El niño vive en la República Dominicana con su madre y no lo ve mucho, pero en las ventanas de febrero, hace cuatro meses, el jugador franquicia del Valencia fue a verlo y regresó feliz, más motivado, un impulso hacia un final de curso pletórico con actuaciones que han maravillado a los aficionados al baloncesto.






