Cuando Timothée Chalamet lució unas Ugg en un partido de los Lakers el debate acerca de si las controvertidas botas son óptimas para los hombres se hizo con las revistas de moda. Se diría que hay una conversación sobre la estética abierta en las calles que no llega a los medios hasta que una celebridad se atreve con alguno de sus temas principales. Si en los últimos inviernos han sido los hombres con Uggs, hay un clásico veraniego mucho más antiguo: hombres con chanclas. Con chanclas fuera de un contexto acuático, se entiende.

Bradley Cooper ha sido esta vez uno de los responsables. La estrella estadounidense “ha elegido de qué lado está en el debate de las chanclas”, tituló hace poco la edición estadounidense de GQ. Cooper tiene especial predilección por las de Hari Mari (tiras anchas de tela y suela un poco más gruesa que las típicas Havaianas), que saca a pasear cada verano en plena urbe. Las polémicas chanclas de dedo o flip-flops, como se llaman en inglés, se han hecho incluso con la alfombra roja en alguna ocasión, algo que Anna Wintour no ha olvidado. “Anoche, durante la cena, comentó que yo llevé chanclas en una de las primeras alfombras rojas que hice, cuando volví de Australia. Lo curioso es que me estaba esforzando por ser estiloso”, confesó el actor en la alfombra roja de la gala MET.