En un punto de la legislatura muy complejo, con un PSOE profundamente tocado por la presunta vinculación de su ex número tres, Santos Cerdán, con el caso Koldo y una pérdida de confianza de los aliados parlamentarios, el líder de IU, Antonio Maíllo, reconoce la gravedad del momento y reclama al Gobierno emprender acciones. El borrador del informe político que el coordinador federal del partido presentará el sábado ante su dirección exige contundencia ante las revelaciones sobre presuntos delitos de corrupción, pero pide también “salir del lamento” y dar un giro “audaz” a la izquierda.
“Los riesgos de la legislatura están en estos momentos más altos que nunca”, afirma el mandatario. “Es un problema del PSOE, pero también interpela a las organizaciones que formamos parte del Gobierno ―aunque no sea un problema de corrupción que toque a éste― y a las organizaciones que lo apoyan. Todas nos sentimos interpeladas”, añade.
Para el dirigente, que cree que la “lacra de la corrupción” puede “arrasar con la democracia”, “ya no puede haber más demora en una salida a esta crisis”, en la que los socialistas, afirma, tendrán que “decidir si aceleran una acción política audaz”. En el texto, Maíllo hace referencia al abordaje de “normas de urgencia de regeneración democrática que esperan su aprobación” y también de “lucha contra la corrupción que den señales sólidas de que el Gobierno esté comprometido sin mácula de duda o sospecha”. El partido presentó el pasado lunes un documento con 35 medidas para trasladarle al resto de formaciones de Sumar, socios en el Congreso y también al PSOE.







