El ataque con misiles lanzado por Irán contra Israel a primera hora de la mañana de este jueves ha sido uno de los más intensos desde que hace una semana el Estado judío inició su ofensiva contra la República Islámica y esta decidió responder. El principal objetivo alcanzado ha sido el Hospital Soroka, uno de los mayores centros médicos de Israel, ubicado en la ciudad meridional de Beersheba y en el que han resultado heridas unas 40 personas, según el personal médico. El edificio en el que ha caído el misil había sido evacuado hacía días, pero pacientes y trabajadores que se encontraban en instalaciones aledañas han sufrido cortes por rotura de cristales o traumatismos.
También han sido golpeadas por los misiles iraníes varias zonas residenciales de Holon y Ramat Gan, en el área metropolitana de Tel Aviv, donde hay seis heridos de gravedad. A su vez, antes del amanecer, la Fuerza Aérea israelí ha bombardeado diferentes objetivos de la capital iraní, Teherán, y ha emitido órdenes de evacuación a la población.
En medio de la ambigüedad del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la posibilidad de que sus tropas se impliquen en la contienda, fuentes oficiales israelíes citadas por el Canal 12, el de mayor audiencia, dan por segura esa participación de Estados Unidos en la guerra contra Teherán y afirman que es solo cuestión de tiempo. Estas fuentes creen que los dos próximos días serán “críticos”.















