La saga de los Torrente: abuelo, tío y sobrino. Tres generaciones de una estirpe literaria diseccionada por el último de la dinastía. A partir de las encendidas cartas de sus abuelos, Gonzalo Torrente Ballester y su primera esposa, Josefina Malvido, el escritor Marcos Giralt Torrente arranca en Los ilusionistas (Anagrama) un relato autobiográfico sobre los cuatro hijos de la pareja. Una historia de felicidad y desgracia tallada por la pólvora de la escritura. De los ilusionistas solo queda viva la madre del autor. A ella rinde tributo esta novela en la que desempolva, en uno de los capítulos, las peripecias de su referente más querido, su tío Gonzalo Torrente Malvido, autor de más de una decena de títulos y ladrón de guante blanco. La fascinación del personaje sigue viva entre biógrafos y escritores noveles.
En el relato de Los ilusionistas será G. Gonga para la familia, Malvino y Gonzalito para los bohemios y el profesor para los reclusos en la madrileña prisión de Carabanchel. Escritor, traductor y guionista, Gonzalo Torrente Malvido pasaba una temporada en el barracón de los comunes por usurpación de personalidad cuando en 1969 ganó el premio Sésamo por su novela Tiempo provisional, sobre el amor y las drogas. No fue el primer galardón literario de un autor que deslumbró a una progresía abiertamente contraria al régimen franquista. Su padre, el consagrado Torrente Ballester, le había inculcado la afición por la escritura.






