Un mes y medio después del apagón masivo en la península Ibérica, el Banco Europeo de Inversiones (BEI) ha anunciado que destinará 1.600 millones de euros para financiar la interconexión eléctrica del golfo de Vizcaya entre España y Francia. El acuerdo, firmado este lunes en la sede del BEI en Luxemburgo, permitirá construir el primer cable submarino eléctrico de España, que tendrá una longitud de 400 kilómetros, 300 de ellos bajo el mar, y llega después de que Madrid y Lisboa pidieran elevar la presión sobre París ante su falta de voluntad para culminar su enlace con el resto de Europa.
La iniciativa del BEI, que tiene como objetivo aumentar la capacidad de intercambio eléctrico de 2.800 a 5.000 megavatios, será financiada a través de préstamos dirigidos a los operadores de redes de transporte de electricidad, Red Eléctrica de España y su homóloga francesa RTE.
El acto en Luxemburgo ha contado con la presencia de la presidenta del BEI, Nadia Calviño; el comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jorgensen; el subsecretario español de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Miguel González Suela, y el ministro francés de Industria y Energía, Marc Ferracci. También han participado Beatriz Corredor, la presidenta de Redeia, la empresa matriz de Red Eléctrica, y Thomas Veyrenc, director general de Finanzas, Estrategia y Economía de RTE. Las partes han suscrito los primeros tramos de los préstamos por un valor de 1.200 millones de euros. La financiación del BEI se suma a los 578 millones de euros de subvención de la UE ya asignada a este proyecto en el marco del mecanismo Conectar Europa.








