Los arsenales de las potencias nucleares son cada vez más modernos y potentes, mientras que su voluntad de someterse a los controles internacionales es cada vez menor. Esa es la principal conclusión del último informe del Instituto Internacional de Investigaciones para la Paz de Estocolmo (Sipri, por sus siglas en inglés), una institución de...
referencia en el estudio estratégico de conflictos internacionales y desarme, publicado este lunes.
“Está emergiendo una nueva y peligrosa carrera armamentística nuclear en un momento en que los regímenes de control de armas están gravemente debilitados”, advierte el Sipri en el documento, un seguimiento anual de las capacidades bélicas de los nueve países que cuentan con armamento de este tipo: Estados Unidos, Rusia, el Reino Unido, Francia, China, India, Pakistán, Corea del Norte e Israel. El centro ha asegurado que el año pasado casi todas las potencias emprendieron programas para modernizar y ampliar sus capacidades bélicas.
Los hallazgos del estudio se han presentado justo en mitad de los ataques entre Irán e Israel y pocos días después de que se produjeran unas negociaciones de paz, con apenas avances, entre Rusia y Ucrania. Consciente de la inquietud que genera este enfrentamiento abierto entre Israel e Irán, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) ha señalado este mismo lunes que supervisa el conflicto en Oriente Próximo “con mucho cuidado” y ha asegurado que los niveles de radiación tras los bombardeos a la planta de enriquecimiento de uranio iraní de Natanz se mantienen estables. “El OIEA está listo para responder a cualquier emergencia nuclear o radiológica en una hora”, ha afirmado su director Rafael Mariano Grossi. “Por segunda vez en tres años, somos testigos de un conflicto dramático entre dos Estados miembro, en los que instalaciones nucleares están bajo fuego y su seguridad, comprometida”, ha agregado.











