Cataluña da de nuevo marcha atrás en la digitalización de las escuelas e institutos. De cara al próximo curso, se endurece la normativa sobre móviles estrenada el año pasado y los alumnos de ESO ya no podrán usarlos para usos pedagógicos. También se prohíbe totalmente que los menores lleven relojes inteligentes. Y de cara a próximos cursos, se retirarán progresivamente las pantallas y tablets en infantil y no se darán los portátiles individuales hasta 6º de primaria. “Muchos centros valoraban positivamente la normativa, pero nos decían que era insuficiente. Era necesario hacer un paso más”, ha justificado la consejera de Educación, Esther Niubó, en la presentación del Plan de digitalización responsable.
El Govern actual admite veladamente que el anterior Ejecutivo se pasó de frenada con el gran proyecto de digitalización presentado en 2023, tras la pandemia y la implantación forzada de la educación a distancia. Entonces, Educación hizo una gran compra de 32.000 pantallas interactivas y 4.200 lotes de robótica, entre otros elementos, que supuso una inversión de 120 millones de euros, que contó con la financiación de los fondos Next Generation. “El proceso de digitalización tras la pandemia fue rapidísimo y eso nos hizo tomar la decisión de pararnos y evaluar su impacto”, ha justificado Mercè Andreu, directora general de Currículo.






